sábado, 25 de mayo de 2019

¿FUE HUMARIS MARBELLA?




Cuando escribía mi tesis hace casi veinte años, me planteaba el problema de los orígenes de la ciudad y las dudas sobre el topónimo: “¿Es posible que el topónimo de la alcazaba no fuera el mismo que el de Marbella? Todo queda en el ámbito de la sospecha. Todavía hay denominaciones de lugares en época califal que no han podido ser identificadas, además la exactitud en la localización de éstos es más que dudosa, con límites demasiado amplios, como muestra las dudas y el amplio debate suscitado sobre la ubicación de Turrus Husayn, e incluso Bobastro. Es extraño que una alcazaba califal como la de Marbella, producto de un plan estatal, pasara desapercibida para los viajeros y cronistas que tanto loaban las bondades del gobierno. Su carácter estratégico no pudo ser obviado, máxime cuando era el único núcleo importante en los 100 km de distancia entre Algeciras y Málaga

En la actualidad sigo con la misma incertidumbre, quizá nunca sepamos cómo se llamaba Marbella antes de las primeras referencias; también es posible que se llamara Marballa y que el problema solo sea la falta de referencias muy bien estudiadas por Carlos Gozalbes Cravioto en “Medina Marbal-la en la Edad Media” y Virgilio Martínez Enamorado en “Cuando Marbella era una tierra de alquerías” que puso al día las menciones conocidas del topónimo.


Hoy quiero lanzar una hipótesis –arriesgada como todas las que se basan en suposiciones- que puede servir para abrir un debate, puedo estar equivocado pero mientras no haya pruebas quedará como propuesta. Humaris pudo ser Marbella. La cronología es la siguiente: la alcazaba de Marbella se construye en la segunda mitad del siglo X y sus murallas con las que adquiría la categoría de medina seguramente entre los siglos XII y XIV (aunque no hay pruebas definitivas). La medina es citada como Marballa por primera vez en el siglo XII.

Humaris es un topónimo raro que solo aparece citado una vez en el manuscrito de Abd Allah el último rey Zirí de Granada (El siglo XI en 1ª Persona. Las "Memorias" de Abd Allah, último rey zirí de Granada, destronado por los almorávides (1090). Traducidas por Evaristo Levi Provençal y Emilio García Gómez. Alianza Tres, Madrid, 1982, pp. 183-189). En concreto el texto dice así:

En vista de todo ello, me mostré generoso cediéndole una comarca de cuya población nada tenía yo que temer y que para él era muy importante; evacué, para él, las plazas de Riana y Jotrón, cuyos habitantes eran cristianos y, por estar situados entre ambos territorios, no podían rebelarse contra ninguno de los dos; le di pueblos en que pudiera aprovisionarse con holgura; dejé en su poder los castillos de la Garbía, como Cártama [Qartama], Mijas [Misas] y Humaris, y, además, le entregué Cámara [Qamara], comarca de cereales, para que pudiera disponer de tierras de labor. Por el contrario, le privé de otros territorios de cuyos habitantes era de temer que, instigados por él, perturbaran mis dominios.



Se cita Humaris como castillo tras los de Cártama y Mijas. Si se mantiene un orden espacial lógico correspondería a la siguiente fortaleza al oeste de Mijas que sería la de Marbella (en unas fechas en la que aún no estaría construida la muralla) y que, además, se encuadran en la Algarbía un concepto difuso en lo espacial al oeste de Málaga.

Es una opinión común que el topónimo Marbella tiene relación con la hidronimia, el río Marbella, las fuentes de Marbella y como cita Virgilio Caldes de Malavella y que definía Simonet como “pequeño lago formado por un manantial o fuente” que provendría de un término bajo latino Marba o Marva, por mara (palus, lacus, stagnum), francés, mare; antiguo sajón Mere; inglés mar y moor… Marbella sería, según la interpretación de Albaigés, el diminutivo de Marva.



Maris se define como una zona pantanosa o laguna, con abundante agua, y Maris coincide con la definición de Marva y Mare. ¿Marbella fue pantanosa? Si, la respuesta está en la conjunción de los ríos Huelo y de la Barbacana y su fusión para desembocar juntos algo que causaba constantes problemas en todo el llano formado por la Alameda. De hecho, cuando el Huelo crecía o se salía de madre cuando se enarenaba, inundaba la Alameda. Lo mismo sucedía con el arrabal de la Puente del Tinte donde se situaban las tenerías, que en el siglo XVIII era calificado como inhabitable. Toda la zona al sur de lo que fueron las murallas de la ciudad era una plataforma, La Campiña, que confinaba por el sur con el Barranco de la Mar.

Quien sabe si ese Huelo que empieza por Hu- como Humaris guarde en su embovedado el secreto del topónimo Maris y Marbella. Martínez Enamorado defiende que el Huelo es una deformación de Wad-, y que se refiere al río de ríos a la vez que se pregunta, tal como me pregunto yo, ¿se encuentra en ese arroyo el origen hidronímico del topónimo Marbella? Wadmaris sería como Humaris y éste el río que forma un lago.

miércoles, 22 de mayo de 2019

LOS RINCONES DE MACHALAJACHINA



Es nombre rimbombante, quizás el más sonoro de los topónimos marbellenses. Es difícil en la expresión oral de ahí que se nombrara en la documentación antigua de distintas formas Macharagachina, Macharajachina, Macharachina, Machalajaquina y Machalaxachina. Su raíz Machar- nos remite a una cortijada andalusí, un lugar que dejó huella en la historia. Fue para cultivo de cereal lo que hoy solo es campo baldío de aulagas, jaras y palmitos, demasiado expuesto a ser urbanizado, de hecho es una isla silvestre rodeada de urbanizaciones.


Las tierras de Machalajachina lindaban al Este con el camino de Marbella a Ronda y las primeras estribaciones de la sierra de las Apretaderas; al sur con Benabola (también Benabolá, Benabolax, Benabolar y sus derivaciones con V); al oeste con las tierras del Guadaiza y al norte con monte realengo y el término municipal de Benahavís, que es linde problemática, siempre lo ha sido desde que el conde de Ribadeo obtuvo a fines del siglo XV, por merced Real, Benahavís y acumuló muchas de las tierras de su periferia, fuente de pleitos que nunca han terminado.


A finales del XIX con la creación de la Colonia Agrícola de El Ángel el paisaje se transformó con la construcción de la presa para el embalse de los Rincones o Machalajachina que con el tiempo pasó a llamarse Pantano Nuevo de El Ángel también conocido como el Lago de las Tortugas. Se alimenta del arroyo de Los Rincones cuyo manantial ha sido cegado parcialmente por unas obras de urbanización, como no, en Benahavís. Es una zona de grato paseo con fauna y flora que sobrevive a la presión.


Las primeras referencias son del siglo XVI, contaba con un cortijo de ubicación desconocida propiedad de los Villegas, como casi todo en Marbella, que con el tiempo pasó a nombrarse cortijo de doña Ginesa aludiendo seguramente a Ginesa de Clavijo, mujer de Sancho del Campo Cabeza de Vaca. Era un haza de tierra de secano, de pan sembrar o de cereal (trigo o cebada).


En el XVIII era partido o distrito de Machalaxachina y en 1850 Don Antonio Domínguez, del linaje de los Domínguez, era propietario de muchas huertas entre las que se encontraba la de Los Rincones de Machalajachina.

Ahora lo poco que queda está rodeado de urbanizaciones con nombres no menos rimbombantes e igual de sonoros: Los Belvederes, Aloha Lake Village, Los Naranjos Hill Club o Aloha Park. No nos ha costado casi nada olvidarnos de la Machalajachina andalusí para vendernos hasta en el idioma. Parece que falta poco para construir un harbour con un bridge sobre el Turtle lake, eso sí, con spectacular views.



sábado, 18 de mayo de 2019

LA MINA DE AGUA



Mina de agua en avenida Jacinto Benavente

Pasa desapercibida, no conozco su nombre. Nadie le presta atención salvo los encargados de la gestión del suministro de agua potable de la ciudad. Es un agujero extraño del que mana agua pero es para casi todos un agujero. Es una mina, en concreto una mina de agua. Nunca se ha estudiado, desconocemos cuando fue construida, pero sí cuando fue destruida parcialmente al urbanizar la avenida a principios de los 90, no obstante conocemos la antigüedad de la tradición y la función para la que se crearon.

Una mina de agua es una galería filtrante o de captación para alcanzar un acuífero con una estructura permeable y horizontal que permite obtener el agua por gravedad. Tiene un origen Persa (Qanat o Kanat) y los romanos y los árabes las construyeron con profusión. La nuestra, que se ubica en la bulliciosa avenida de Jacinto Benavente, parece humilde pero esa humildad no quiere decir que no sea valiosa por su antigüedad, no lo sabemos, nunca nadie ha hecho el intento de datarla.


Fuente de los Granizos

No fue la única, en el término municipal hubo muchas como la interesante fuente de los Granizos excavada en horizontal hasta profundizar hacia abajo con un pozo, algunas cercanas, en la misma avenida, a una distancia de 300 metros justo debajo de la ermita del Calvario que ahora forma parte de la red de agua potable lo que indica su calidad y la Fuente del Pecho de las Cuevas justo debajo del Polideportivo donde se situaba el Lazareto. Otras son antiguas minas de mineral que con el tiempo se reconvirtieron en minas de agua como la de Buenavista, el Pilar de la Minilla o la Gallega en término de Ojén.




Es probable que existieran otras que no conocemos porque ya están secas o destruidas. Las minas de agua también forman parte de nuestro patrimonio histórico, nadie las ha catalogado como tales. El gran trabajo realizado hace algunos años por F. D. Puertas Ravira y M. Fernández Berlanga fue un buen punto de partida para conocerlas (http://www.conocetusfuentes.com/fuentes_de_malaga_letra_M_1.html) pero desde entonces no se ha avanzado.

Para reconstruir el pasado, hay que conocer e inventariar los objetos susceptibles de ser valorados y las minas de agua han quedado en el olvido. Quizás esta breve reflexión sirva para entenderlas algo mejor.

martes, 26 de marzo de 2019

EL TESORO DE PUERTO RICO



No hay enclave más bello, el Alto y el Bajo, quizá sea el más querido por la gente de Marbella. Me refiero al paraje de Puerto Rico a los pies de su gran farallón que se extiende por el piedemonte al norte de la ciudad. Lugar con muchísima historia y prehistoria, pleno de rincones ocultos, mágicos y frágiles. Cada persona conoce el suyo, al que fue en algún momento de su vida, ya sea un manantial, una cascada o un sitio escondido. Quien por allí ha pasado tiene una historia que contar y todas se funden para convertirlo en el bien público más preciado. La riqueza de la ciudad no puede entenderse sin la exuberancia de Puerto Rico.


Lugar de restos arqueológicos de la Prehistoria, de cuevas, pechos y abrigos que aún protegen sus secretos. Paisaje de abundante agua porque en 1828 “...don Francisco Asís Roldán tiene en su hacienda de Puerto Rico un nacimiento de agua potable mui sobrante para beneficiarla”; se trataba de la primera traída de agua a la ciudad por medio de un acueducto que se cae a cachos.
Era rico en huertas y molinos, también yacimiento minero desde la Antigüedad que siguió explotándose hasta el siglo XIX y extensiones en el XX, con ese recuerdo del ferrocarril minero que lo atraviesa por Puente Palo. Fue arcadia para el doctor Jiménez de Ledesma que vislumbró sus posibilidades salutíferas para curar a los tuberculosos en su finca Zaragoza como narra Lucía Prieto.

Zona de bosque de pinos, sembrado de olivos abandonados y almendros y naranjos que perdieron su ser, de tradiciones primitivas como la del tostón y punto de inicio del ascenso por promesa o romería a la Cruz Juaná y, como no, de leyendas. Me han contado una, no he podido constatarla documentalmente, es un poco forzada y se llama como el nombre de parte de la finca, “Manzah al Kaïd” (el balcón del jefe), su autor es Robert Charroux, que fue conocido escritor de ciencia ficción francés que, como suele suceder en este tipo de historias, incluye un fabuloso tesoro de oro escondido guardado por el diablo y que comienza con un árabe muy rico que quiso tomar para su harem la hija de un cadí del antiguo Marruecos y terminó en Marbella allá por el siglo VIII o IX. En cuestiones de leyendas la imaginación no tiene límites.

Tras este exordio comienzo a tener sueño. Es la hora de la siesta y he encontrado una recachita a la sombra de un olivo. Oigo voces de niños jugando al fútbol. No me molesta, nada me molesta ya…

Ahora Puerto Rico Bajo es un maravilloso parque periurbano al que se accede por el carril bici que conecta con la vía verde que se ha construido por el antiguo trazado del ferrocarril. Son miles de metros cuadrados de naturaleza con la gran casa restaurada como centro de interpretación que recibe miles de visitantes anuales donde se exponen sus valores medio ambientales y culturales. Hay distintos recorridos que encantan a los senderistas, muchos ciudadanos acuden a diario para escapar de la ciudad, ya sea para correr, escalar, pasear a pie o en bicicleta o simplemente para visitar sus albercas, canalizaciones y huertas recuperadas o para poder avistar su fauna revitalizada. Los colegios acuden con frecuencia ya que Puerto Rico es como una asignatura obligatoria. Se ha convertido en el pulmón de Marbella, en su emblema, un monumento natural del que nos sentimos muy orgullosos….

-        ¡Eh, eh! Despierta

-        Perdón, me había quedado dormido y soñaba

-        ¿qué soñabas?

-        ¡ejem! nada, da igual, bueno sí, deseaba que de una vez por todas hubiera algún gobierno municipal ambicioso porque solo políticos excepcionales son capaces de emprender proyectos excepcionales pero lo que he soñado creo que era otra leyenda, no existe esa clase de políticos.

-        Venga, vamos ¿seguro que no fue una pesadilla?
    -      Es posible porque vi, oculto entre carpetas, algún proyecto 

       de urbanización, será porque me han sentado mal los  
       
       madroños.

miércoles, 19 de diciembre de 2018

LAS CHAPAS



Suena a metálico, nombre raro al que nadie encuentra explicación más allá de los consabidos tópicos. Es la zona Este del término municipal de Marbella, la de las lomas orientales, la más olvidada. Chapa es para Covarrubias y para el resto de diccionarios básicos, incluido el de la RAE, una hoja o lámina de metal. Buscar algún vínculo de la barriada con la metalurgia desata la fantasía y nos lleva por caminos erróneos.

Juan Oliva Espallardo en su Guía geográfica de Marbella lo define como un “relieve alomado que desciende progresivamente de norte a sur hasta llegar al dominio de las dunas… lomas ligeramente alargadas con aristas y crestones en algunas cumbres, lo que hace que el paisaje aparezca a veces salpicado de pequeños cerros”. 


Fue zona de intensa explotación minera como relata José Bernal Gutiérrez en su Marbella minera, remontándose las primeras noticias a 1692 con la explotación de una mina de plomo aunque abundaban otros minerales que también fueron extraídos.

Hay pocos datos sobre su origen como núcleo de población pero sin duda está relacionado con la explotación minera y por su ubicación estratégica como cruce de caminos ya que desde el Real de Zaragoza partía el camino de Alhaurín que conectaba con el interior, a la vez que era punto de parada en la carretera y tenía salida directa al mar de ahí que se construyera el cuartel de carabineros. En 1846 se permitió a las sociedades mineras de la zona que sacaran por mar el mineral para su fundición.

Pero dejemos estos apuntes históricos ya que el objetivo de esta entrada es intentar desvelar el significado de su nombre. Para Corominas Chapa proviene del catalán y el occitano clapa que remite a “cada uno de los manchones que salpican una superficie”. En la enciclopedia Espasa “Chapa de tierra” es un marinerismo que se define como “Trozo que se distingue en la costa por su color diferente del resto de ésta y por su figura plana, en forma de tajo seguido hasta el mar, pero con alguna inclinación sobre la misma tierra” y también como “franja de costa que desciende hacia el mar y cuya coloración es distinta de la del resto del terreno siendo generalmente de tono rojizo, aún cuando el color no afecte la denominación. A veces son útiles para fijar una situación”.

María Luisa Rodríguez de Montes en “La chapa hispánica y el afijo guya en la onomástica muisca de Cundimarca” considera el topónimo como un arcaico marinerismo hispánico por lo que estaría relacionado con la visión del paisaje desde el mar y a mi me parece que este significado además de convincente es evocador.