Retazos de historia de Marbella
publicados en el diario Marbella Express
y otras reflexiones

jueves, 17 de junio de 2010

El palacio del gigante



"Era común la creencia desde tiempo inmemorial entre los habitantes de la ciudad y la villa, próximos a dicho cerro, que estaba éste hueco y que en sus entrañas había un inmenso palacio y en su centro una estatua colosal a caballo armada de todas armas y espada en mano, en actitud de defender la entrada a tan misterioso recinto. La noticia de este palacio y de los tesoros que en su seno existían ha sido la conversación constante de labriegos y señores de la comarca. Recientemente llegó el relato a conocimiento de un curiosísimo arqueólogo, hijo de la soberbia Albión, quien al ponerse al cabo de los novelescos detalles que de tal cerro se hacían, proyectó hacer una expedición al corazón del mismo. Nada importó al inglés ni a los que se comprometieron a seguirle, que fuera también común la creencia que el que intentaba escudriñar tan asombrosa morada no volvía y al entrar en ella quedaba allí preso, muerto y enterrado por un poderoso brazo que estrangulaba al atrevido”.

Sucedió en Marbella y se publicó en la sección “Gacetillas” del periódico El avisador malagueño en el último cuarto del siglo XIX. Relataba el descubrimiento de un suntuoso palacio subterráneo en lo que hoy se conoce como los restos arqueológicos de Cerro Torrón, entonces nombrado de Torrox, señalado como del Terror en menguantes memorias locales. La exclusiva, dramatizada, con más leyenda que certeza, encajaba bien en el ambiente de la época, en el que los hallazgos arqueológicos aumentaban su valor gracias a un añadido mítico. La tradición clásica impregnó el acervo malagueño y cualquier descubrimiento amplificaba grandezas y riquezas en el imaginario popular.




“La expedición entró en el cerro, penetró en la mina que conducía al centro y cuando habían andado sobre 50 metros, se encontró frente a frente a una estatua colosal tallada en bronce, montada a caballo... Siguió adelante y se halló con una magnífica portada tallada sobre roca viva. Un salón espacioso se presentó ante su vista, adornado de estatuas perfectamente talladas. Alhajas, tesoros en plata y oro... En mueblaje hallaron un verdadero tesoro. Cuando todo esto habían admirado, creyeron ver una puerta en sitio obscuro, llegaron a ella y penetraron por una ancha escalera de mármol, descendieron a un extenso y riquísimo salón”.

El expediente se conserva en el Archivo Díaz de Escovar de Málaga. Se compone del recorte del periódico, sin fechar, y un poema, en romance, manuscrito firmado por José J. de Béjar Zambrana, literato y abogado (1842-1896), que se dedicó a la enseñanza del derecho, especializándose en Romano y Civil. Años más tarde fue titular del Juzgado de la Merced. Tiene en su haber una Historia del Derecho Romano y varios dramas, zarzuelas y entretenimientos cómicos inéditos. Publicaba pequeños poemas en la prensa local y el dedicado a Cerro Torrón también estaba destinado a tal fin.

La leyenda se había desorbitado y el poema era un potenciador. Problemas de espacio impiden su publicación íntegra. He aquí un extracto: “Mas los astutos romanos/ la esperanza siempre viva/ de recuperar briosos/ lo que perdieron un día,/ dejaron en cada puerta/ de cada entrada escondida/ furioso dragón que guarda/ el acceso a la guarida./ Hubieron de haber algunos,/ llevados de la codicia/ que descubrir procuraran/ las entradas escondidas/ y hubieron de dar con ellas/ y adentro penetrarían/ pero también se supone/ que dentro se quedarían./ Porque por más que pasaron/ y transcurrieron los días;/ es lo cierto, que de ellos/ no se vio rastro, ni pista.

(...) Tras el antro cavernoso/ de cueva espantosa y fría/ mágico palacio abre/ a sus espacios cabida./ Salones de extensa planta/ se suceden a porfía/ profusamente adornados/ de cuanto el gusto cavila. (...) su techumbre embovedada/ es a techos sostenida/ por diáfanas columnas/ de cuarzo y estalactitas. (...) ¡Ay triste del que intentara/ con temeraria osadía/ penetrar en el recinto/ de aquella mansión olímpica!

Cerro Torrón es hoy uno de los yacimientos arqueológicos más valiosos de Marbella. Mal conserva restos de una fortaleza prerromana. En su entorno hay varias entradas de pequeñas cuevas y catas mineras antiguas. Se corona tras cruzar Río Real a la altura de un meandro donde resiste un magnífico molino, por un hermoso sendero de retamas y aulagas, camino muy diferente al descrito por Béjar: “Sábese, si, que hay un cerro/ de no muy elevada cima/ cubierto de matorrales/ entre alcornoques y encinas./ Espeso y denso bosque/ de zarzales y chamizos/ dificultan que en él tengan/ los rayos de sol cabida./ Vertientes impracticables,/ quiebras de altura infinita,/despeñaderos sin número,/ impiden toda subida.

Su aspecto, tras años de expolio, asemeja a un paisaje lunar lleno de agujeros, secuelas de una guerra perdida contra los buscadores de tesoros y contra los obligados a su protección y recuperación, también conocidos como autoridades competentes. El lugar está yermo, abandonado, inquietante. Del incauto arqueólogo de la pérfida Albión nunca se supo, ni su nombre. Del palacio no hay rastro, del marbellense gigante se sospecha que aguarda, escondido, mejores tiempos para la arqueología.

6 comentarios:

  1. yo jamas he estado y si lo he hecho, no puedo acordarme del tiempo que hará. Ojala quedase Marbellense de esa talla aunque fuese escondido. El futuro sería brillante

    ResponderEliminar
  2. La verdad nunca se sabe, porque no sabemos lo q es verdad o es mentira la vida te da muchas sorpresas y cosas imposibles q todas las personas no pueden ver o comprender con esto digo q nada es imposible solo la muerte, asi q cuando el rio suena agua lleva, viva el cerro torron.

    ResponderEliminar
  3. magnífico artículo para mayor vergüenza de las autoridades (in)competentes que despilfarran dinero en cualquier chuminada y desprecian el pasado común de todos los marbelleros.

    ResponderEliminar
  4. Muy interesente Francis, paso a menudo por esa zona paseando o corriendo (creo haberla identificado con los datos que das). Ahora la veré de forma diferente.... ¡gracias!.

    ResponderEliminar
  5. gracias por esta magnifica hisroria sombre nuestra tierra marbella,sera mito o ficcion,nadie lo sabe solo el tiempo lo sambra.muchas gracias por tal articulo te felicito.un saludo de un marbellero.

    ResponderEliminar
  6. elbuscador de tesoros de marbella18 de septiembre de 2010, 23:01

    atencion algun buscador mas que crea que en cerro torron esta completamete hueco,la entrada de este palacete segun tengo constacia mi abuelo estuvo dentro hace mas de 65años siendo un joven apasionado por investigar cosas antiguas y las memorias de marbella esta en la falda junto al camino de los olivos,en una de las casas abandonadas cerca el rio hay un tunel al parecer entre romano y arabe que comunicaba,desde el sotano de la casa una puerta que daba con la parte mas alta del cerro torron de marbella yo estado 30metros en interior de la montaña luego se corto por derrumbe,tenia 4entradas hoy en dia existentes pero tapadas por persona como mi abuelo era cabrero y se perdia mucho ganado y nadien lo encontraba segun me contaba mi abuelo llego a ver el llamado pendulo o caballo del guerrero dorado,pero al pisar con el contrapeso que era muy pocos kilos con 6 o 7 kilos se giraba el pendulo era como una gran plancha dorada que al final habia una especie de guerrero armado hasta los dientes y montado a caballo segun dice era oro o bronce, enterrada en momento que hacias contrapeso con el guerrero a caballo su ganado de cabras se venia abajo como un pozo ciego,y el animal caia abajo lleno de afiladas estalactitas de punta muy juntas que atravesaban el animal la plancha tenia como unos 15 a 20metros y al fondo de la plancha el guerrero dorado a caballo armado hasta los dientes el cual quien pisaba delante de el lo sentenciaba a muerte segura una trampa mortal con miles de años.

    ResponderEliminar