Retazos de historia de Marbella
publicados en el diario Marbella Express
y otras reflexiones

jueves, 3 de junio de 2010

La feria de 1913




La situación política pintaba turbia. El 11 de noviembre de 1912 había sido asesinado el presidente del gobierno, José Canalejas. El autor del atentado, el anarquista Pardiñas, se suicidó en el mismo lugar de los hechos. El 13 de abril de 1913, Alfonso XIII sufrió un nuevo atentado del que resultó ileso. Durante todo el año llegaron noticias preocupantes desde Marruecos, el protectorado del norte de África era un foco de disturbios y ataques a las tropas españolas. El día de San Bernabé del año 13 comenzó con una crisis en el gobierno de Romanones con la dimisión de algunos ministros.

Marbella, tan rural y agrícola, minera en sus estertores, periférica en su protagonismo, con sus conflictos de clase, de anarquistas revueltos, comunistas inquietos, mineros sindicados y caciques enrocados, preparaba sus fiestas patronales, las de conmemoración de la conquista de la ciudad "Muy Noble y Muy Leal". El Ayuntamiento deseoso “de efectuar con la solemnidad que es tradicional costumbre...". Cuatro días anuales en los que los Reyes Católicos paseaban gigantescos anunciando el principio de las fiestas, la artillería eran artificiales fuegos “del reconocido pirotécnico de Málaga D. José Calle” y los cabezudos sólo atemorizaban a los niños, cuando no salían trastabillados de sus empellones y cogotazos.



El mundo se mueve, tropieza y convulsiona, pero las fiestas siempre están ahí, balsámicas, para recordarnos que la alegría tiene fuerza propia, que sacude sus fantasmas, apaga rescoldos y apacigua intransigencias. Por eso, a la hora del Ángelus del día 10, “repique general de campanas, disparo de cohetes y a los acordes de la marcha real española, será colocado en el balcón de la casa capitular, según es tradicional costumbre, el estandarte que los ínclitos Reyes Católicos donaron a la ciudad en 1485”. Por la tarde, velada en calle Málaga, ante la Cruz del Humilladero, Cruz del Palmar, con sus buenas huertas detrás, la de Peñuelas, Porral y la de los Cristales. Aún no existía la calle de los Geranios, ni la de las Flores, el Sitio del Palmar, donde el tejar, era un camino sin casas. La vega de San Cristóbal, después conocida con el exiguo y modesto nombre de “El Barrio”, había sido urbanizada desde mediados del siglo XVIII por pequeñas casas. Las familias de los mineros, las de los marengos y hortelanos eran mayoría, muchos vivían en corrales de cohesión social, solidarios en reivindicaciones y pobreza.

El día
11, a las seis de la mañana, con los gallos desprevenidos, “Gran Diana por una magnífica banda de música” y a las diez la procesión Cívico-Religiosa. El poder en comitiva al Humilladero, para humillarse ante la Cruz o para rememorar la derrota de los humillados. A la vuelta en la Encarnación, “solemne función al excelso patrón el apóstol San Bernabé”. A las cinco de la tarde, “Primera corrida de reses bravas con un novillo-toro de muerte de la acreditada ganadería del campo de Tarifa, lidiado y estoqueado por el afamado diestro Antonio Garrido “El Garri”. El coso comenzó a construirse en 1908, era cerrado, de madera y en 1913 estaba sin terminar pues las obras se retomaron al año siguiente, desde entonces se llamó de Otal. Para finalizar la jornada, velada en el salón de la Alameda iluminado con farolillos venecianos. La conciencia de clase marcaba distancias.



El día 12 abría la festividad un concierto en el real de la feria, elevación de globos, suelta de fantoches y juego de cucañas. Por la tarde, si “El Garri” salía indemne de la jornada previa, nueva corrida de reses bravas esta vez con dos novillos-toros de muerte. El último día, por la mañana regatas a remo “si el tiempo lo permite”. Por la tarde, “El Garri” ya se habría ganado el jornal, el último novillo de muerte siempre es el más difícil. La despedida concentraba su adiós en fuegos artificiales, velada en la Alameda y a las doce de la noche retreta por las calles de la ciudad.

Los del ayuntamiento, turbados por el grave problema de la indigencia y como magnánima medida caritativa, aprobaron repartir pan los días 11 y
13 a los pobres que eran de solemnidad, tan solemnes y tradicionales como la fiesta, mientras el mercado de ganados, de cebones, lustrosos guarros, rollizos carneros y gordas vacas, se celebraba en la explanada del Fuerte de San Luis, "como es tradición...".

11 comentarios:

  1. Enhorabuena, Paco por tu buen hacer. Siempre es interesante leerte para aprender la historia de nuestra querida Marbella. Un saludo, Alejandro

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  2. Los ultimos parrafos de esta entrada son gloriosos en su doble lectura o al menos a mi me lo parecen.

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  3. no se si son gloriosos, pero sí que tienen doble lectura. La injusticia social es un mal permanente que asumimos como parte del paisaje. Hoy he leído el informe de Cáritas sobre el espectacular aumento de la pobreza en España y vuelve la certeza de que el contrato social por el que vivimos, trabajamos y sufrimos, es tan imperfecto que merece una revisión.

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  4. Como todos los anteriores, también éste artículo me ha encantado.
    En honor a la verdad, me permito puntualizar un poco el comentario sobre la plaza de toros de Otal.
    Desde 1908 la plaza la construyó de madera, por contrato con el Ayuntamiento, Manuel Perpén y quedó terminada de este material. En 1913, José Ochoa intentó comprar los derechos al Sr. Perpén sin consentimiento del Ayuntamiento, por lo que éste, unilateralmente, le canceló el contrato que no vencía hasta 1914. La plaza seguía siendo de madera. No fue hasta 1916 cuando José Otal se comprometió con el Consistorio, por el precio anual de 500 ptas., a edificar otra plaza, ahora de mampostería, en el mismo lugar que la anterior, que pasó a llamarse la de Otal.
    Gracias Paco por lo que con tus artículos disfrutamos.
    Fernando Mª.

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  5. Gracias Fernando,
    me alegra que participes para ampliar información. Es signo de que los interesados en la historia de Marbella somos más de lo que parece, además así podemos contrastar información. Sabes que estas entradas son publicadas en un periódico y por tanto hay limitación de espacio. Ya que estamos, aporto más detalles:
    - La primera solicitud de Manuel Perpen Núñez fue el 16 de mayo de 1908.
    - Hubo otra solicitud de Francisco Nieto Hernández, pero finalmente se le concedió a Perpen la concesión por 6 años.
    -José Otal Ferrando se hizo cargo de la obra el 20 de abril de 1914.
    - Terminó el 12 de marzo de 1917.
    - Firmó nuevo convenio con el Ayuntamiento
    el 2 de abril de 1917 y las obras estaban sin terminar.
    - El 5 de septiembre de 1921 quería rescindir el contrato, pero continuó.
    - El 13 de abril de 1925 quería adecentar el lindero oeste de la Alameda.

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  6. No me sorprende en absoluto toda la datación de tu respuesta. Hace ya algunos años, novato yo, desde que tuvimos nuestras primeras conversaciones en el entonces A. M. Mb., me di cuenta de los muchísimos conocimientos que sobre nuestra historia posees. Siempre te tuve gran admiración y no menos envidia (sana, claro).
    Como aficionado a la Fiesta de Toros (sobre todo a su historia y evolución) quisiera insistir en el tema de mi anterior comentario, pues, a lo que parece, no qudó bien claro.
    Mi principal pretensión era la de que quedara patente mi disconformidad con el punto en el que a partir de 1914 la plaza de se llamó de Otal. Sinceramente, no creo que podamos considerar de Otal a la que aún era de madera y que fue construida por Perpen (aunque estuviera inacabada). Entiendo que la que debemos llamar de Otal es la que este Sr. construyó de mampostería a partir de 1916 y que aparece en algunas fotos antiguas de Marbella.
    Agradecerte todos los datos que aportas. Hay alguno que desconocía.
    Fernando Mª. (feralvarez.07@gmail.com)

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  7. Bueno Fernando, no creo que sea un dato como para discrepar, pero ya que estás disconforme decirte que tu afirmación es una suposición y la mía no. Te explico.
    Da igual que fuera de madera o de piedra, era de Otal desde 1914 y cuando alguien posee o explota algún negocio, se le llama por su nombre: el bar de, la tienda de.
    Ni tu ni yo sabemos cuando empezó a nombrarse popularmente como plaza de Otal pero lo único demostrado es que desde 1914 era la plaza de Otal.

    Un abrazo Fernando y no abandones.

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  8. Siguiendo tu consejo, no abandono.
    Lo siento, pero tu razonamiento no me convence. El que Otal arrendara la plaza en 1914 no es indicativo de que a partir de entonces se la conociera popularmente como suya. Por lo general, no se nombra ningún establecimiento por el nombre de uno de sus poseedores sino por el del dueño primitivo o por el topónimo o nombre comercial que en origen se dio: el bar de Matute se sigue conociendo por éste nombre a pesar de que hace varios años que no le pertenece. Igual podríamos decir del bar Sport con respecto a todos sus sucesivos propietarios.
    En cuanto a que lo "único demostrado" es que desde 1914 la plaza era de Otal (este es el dato que desconocía, se me debió pasar cuando lo investigué), creo que tengo pruebas suficientes de que el Sr. Otal fue el promotor de la construcción de la única plaza totalmente de obra de la que tenemos constancia fotográfica de su existencia y que el Ayuntamiento, en sesión del 31-07-1916, aprobó todas las condiciones convenidas con el Sr. Otal, entre las que figuraba el cerramiento en obra de mampostería de toda la plaza.
    Por último, si como tú afirmas desde 1914 la plaza era de José Otal, ¿por qué el 10 de mayo de 1915 el Ayuntamiento sacó a concurso la organización de las corridas de San Bernabé?¿Acaso en 1915 el Sr. Otal dejó de tener el arrendamiento?
    Un abrazo.
    Fernando Mª.

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  9. Totalmente de acuerdo en la necesidad de revisión del contrato social. Sería interesante abrir un debate sobre ello y conocer mas opiniones

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  10. Como no conocía el dato del arrendamiento de la plaza en 1914 por parte del Sr. Otal, me he permitido pasar por el A. H. M. Mb. para verificarlo.
    Resulta que en la sesión plenaria del 27-04-1914
    el Ayuntamiento acordó por unanimidad conceder el arrendamiento de la plaza por el periodo de un año a José Ochoa y no al Sr. Otal.
    En 1915 (sesión del 10 de mayo), como ya dije, el Ayuntamiento acordó sacar a concurso la celebración de las corridas de San Bernabé. No he conseguido averiguar el resultado de la subasta, pero por una carta que existe en la caja 72 / 1 de dicho archivo, el vecino de Marbella Felipe Jiménez, como empresario del teatro de verano sito en la plaza de toros de esta ciudad solicitó, el 14-08-1915, la autorización del Ayuntamiento para la celebración de una obra, lo que indicaría que tampoco en 1915 la plaza fue arrendada al Sr. Otal.
    La primera vez que José Otal aparece en todo el asunto de la plaza fue en la fecha que yo di de 1916, es decir, difícilmente se empezó a llamar plaza de Otal en 1914.
    Por cierto, cuando yo digo "suposiciones", acostumbro a indicarlo.
    Abrazos.

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  11. Bueno gente linda de Marbella, resulta ser que El sr. Juan Manuel Perpen Nuñez era mi bis abuelo, yo vivo en Argentina, pero amo Marbella ya que mi abuelo nacio alli y siempre me contaba anectodas cuando yo era pequeño, me emociona saber todos estos datos historicos, pero antes del 1916 se llamaba Plaza Perpen, creo que el habia nacido en Murcia y tenia residencia en la Linea pero andaba por todas partes, si conocen algun otro dato mas sobre el me encantaria saberlo, Muchas gracias por sus relatos, muy bonitos por cierto, pero no discutan mas, jajaja, un abrazo para todos, Carlos Enrique Perpen , por las dudas les dejo mi correo Cperpen@yahoo.com

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