miércoles, 22 de mayo de 2019

LOS RINCONES DE MACHALAJACHINA



Es nombre rimbombante, quizás el más sonoro de los topónimos marbellenses. Es difícil en la expresión oral de ahí que se nombrara en la documentación antigua de distintas formas Macharagachina, Macharajachina, Macharachina, Machalajaquina y Machalaxachina. Su raíz Machar- nos remite a una cortijada andalusí, un lugar que dejó huella en la historia. Fue para cultivo de cereal lo que hoy solo es campo baldío de aulagas, jaras y palmitos, demasiado expuesto a ser urbanizado, de hecho es una isla silvestre rodeada de urbanizaciones.


Las tierras de Machalajachina lindaban al Este con el camino de Marbella a Ronda y las primeras estribaciones de la sierra de las Apretaderas; al sur con Benabola (también Benabolá, Benabolax, Benabolar y sus derivaciones con V); al oeste con las tierras del Guadaiza y al norte con monte realengo y el término municipal de Benahavís, que es linde problemática, siempre lo ha sido desde que el conde de Ribadeo obtuvo a fines del siglo XV, por merced Real, Benahavís y acumuló muchas de las tierras de su periferia, fuente de pleitos que nunca han terminado.


A finales del XIX con la creación de la Colonia Agrícola de El Ángel el paisaje se transformó con la construcción de la presa para el embalse de los Rincones o Machalajachina que con el tiempo pasó a llamarse Pantano Nuevo de El Ángel también conocido como el Lago de las Tortugas. Se alimenta del arroyo de Los Rincones cuyo manantial ha sido cegado parcialmente por unas obras de urbanización, como no, en Benahavís. Es una zona de grato paseo con fauna y flora que sobrevive a la presión.


Las primeras referencias son del siglo XVI, contaba con un cortijo de ubicación desconocida propiedad de los Villegas, como casi todo en Marbella, que con el tiempo pasó a nombrarse cortijo de doña Ginesa aludiendo seguramente a Ginesa de Clavijo, mujer de Sancho del Campo Cabeza de Vaca. Era un haza de tierra de secano, de pan sembrar o de cereal (trigo o cebada).


En el XVIII era partido o distrito de Machalaxachina y en 1850 Don Antonio Domínguez, del linaje de los Domínguez, era propietario de muchas huertas entre las que se encontraba la de Los Rincones de Machalajachina.

Ahora lo poco que queda está rodeado de urbanizaciones con nombres no menos rimbombantes e igual de sonoros: Los Belvederes, Aloha Lake Village, Los Naranjos Hill Club o Aloha Park. No nos ha costado casi nada olvidarnos de la Machalajachina andalusí para vendernos hasta en el idioma. Parece que falta poco para construir un harbour con un bridge sobre el Turtle lake, eso sí, con spectacular views.



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