Retazos de historia de Marbella
publicados en el diario Marbella Express
y otras reflexiones

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Don Fernando Alcalá Marín




Guardo el recuerdo. La memoria clasifica el devenir y borra momentos mientras otros permanecen inalterables, acaso porque nuestro discernimiento marca la voluntad y el camino. Mi padre regresaba a casa con un tesoro. Fue un 20 de marzo de 1979. Era un libro, escaso en grosor, prolijo en contenido, que apelaba en el título a nuestra ciudad y a la dejadez de su patrimonio histórico, “Marbella, esa desconocida”. Don Fernando se lo dedicaba a su querido amigo. Con catorce años comencé a descubrir un mundo realmente incógnito. La obra finalizaba con una sentencia premonitoria: “Todavía se pueden salvar muchas cosas. Si este trabajo –en el que se condensan muchos años de investigación- sirve para crear una inquietud entre quienes lo lean, especialmente en los jóvenes y contribuye indirectamente a la mejora de la urbe y a la conservación del pequeño pero inestimable patrimonio histórico de la ciudad, nos sentiremos satisfechos”.

Pasaron los años e inicié estudios universitarios de historia. Un día, sentados en la sala de espera de la consulta del doctor Lima, entablamos la primera conversación sobre historia. Hablamos brevemente de datos, carencias, necesidades y documentos. Me animó a no desfallecer. Desde entonces, cada vez que nos cruzábamos, incluso cuando renqueante deambulaba por su apreciado Casco Antiguo, parábamos a charlar sobre estados de salud, investigaciones y trabajos.

Quiso el destino llevárselo sin ser nombrado hijo predilecto de esta ciudad y la casualidad determinó que fuera yo el instructor de ese nombramiento, que ahora llega con un incomprensible retraso. Tal como lo propuse otros lo han otorgado. Gracias. Les dejo con un resumen de ese informe que sintetiza causas y respetos, aunque las deudas de los sentimientos nunca pueden ser saldadas con palabras.





El instructor que suscribe, Francisco Javier Moreno Fernández, asistido del Secretario General del Excmo. Ayuntamiento, D. Antonio Ramón Rueda Carmona, que actúa de secretario, ha dado fin al encargo que le confió el Presidente de la Comisión Gestora D. Diego Martín Reyes por Decreto de la Presidencia de 7 de marzo de 2007 y

Resultando.- Que, según establece el artículo 4 del Reglamento para la concesión de distinciones honoríficas del Excmo. Ayuntamiento de Marbella, “El Título de Hijo Predilecto de Marbella sólo podrá recaer en quienes hayan nacido en Marbella”. Teniendo en cuenta que desde 1981 fue modificado el artículo 20 de la Ley del Registro Civil y posteriormente con la Circular de 11 de mayo de 1988 sobre traslado de las inscripciones de nacimiento, el lugar de nacimiento no tiene por qué ser el mismo que el de alumbramiento, algo que impide que miles de marbelleros nacidos antes de esa fecha puedan ser considerados como tales y, por el contrario, otros tantos, sin haber nacido en el término municipal, si puedan serlo.

Resultando.- Que según se ha podido saber en la instrucción de este expediente, D. Fernando Alcalá Marín nació en la ciudad de Ronda, provincia de Málaga, según se desprende de diferentes biografías publicadas como introducción a sus libros: “Como su padre era militar, con cada ascenso venía un traslado, y con tantos traslados los hijos nacían en lugares distintos: dos vinieron al mundo en Cortes de la Frontera, dos en Barcelona, Isabel en Cádiz y Fernando en Ronda. Pero cuando la veleidad de una bomba, durante la Guerra Civil dejó a la familia Alcalá sin casa en la calle Tomás Heredia de Málaga, se fueron para Marbella y Fernando no se movería de ella por siempre jamás”. Del mismo modo, en Marbella, esa desconocida se afirma lo siguiente: “Aunque nacido en Ronda, Fernando Alcalá Marín se considera marbellero de abolengo, pues antecesores suyos por vía materna, residían en Marbella ya en el siglo XVI”. También en Marbella, los años del turismo, 1997, se abunda en el tema: “Fernando Alcalá Marín es, por línea materna, marbellero de estirpe. Su bisabuelo José María Marín Andrades y su padre Antonio Alcalá Calmaestra fueron alcaldes de Marbella en momentos históricos muy comprometidos”.

Resultando.- Que el Reglamento para la Concesión de Distinciones Honoríficas impediría en este caso la concesión del “Título de Hijo Predilecto” aunque dicho concepto “nacido en Marbella” pueda dar lugar a interpretaciones o excepciones lato sensu, algo que se deja a criterio del Ayuntamiento Pleno.

Resultando.- Que además de los méritos antes mencionados, se ha acreditado que D. Fernando Alcalá Marín fue una persona muy vinculada a Marbella, con plena dedicación a esta ciudad como abogado, catedrático de bachillerato y cronista oficial del Excmo. Ayuntamiento, pionero en la investigación histórica local y defensor apasionado de su patrimonio histórico. El instructor que suscribe tiene el honor de formular la siguiente propuesta: que se conceda a D. Fernando Alcalá Marín el Título de HIJO PREDILECTO A TÍTULO PÓSTUMO de esta ciudad.

Marbella, a 23 de abril de 2008

4 comentarios:

  1. En mi casa siempre he visto sus libros, y por eso he seguido después comprando los que editaba.
    Y además como me he criado en la Plaza de los Naranjos, su figura siempre me causaba mucho respeto,y admiración.
    ¡Que pena que desaparezcan personas tan importantes de nuestro pueblo!.
    Me parece una estupenda idea su nombramiento.

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  2. Recibí el pasado 29-11-10 con alegría el nombramiento a título póstumo como hijo predilecto de esta ciudad de mi querido, respetado y tristemente desaparecido profesor de dibujo D. Fernando Alcalá Marín, abogado, catedrático y para más señas como por muchos fué conocido, cronista oficial de la muy noble y leal ciudad de Marbella. Este nombramiento es indiscutiblemente un homenaje al "marbellero" -cómo a él le gustaba denominarse- y el reconocimiento por haber dedicado buena parte de su vida y en muchas ocasiones a costa de sus propios recursos económicos, al trabajo de la investigación histórica de Marbella, con ello, no tengo la menor duda de que supo influir o despertar en muchas generaciones de marbellenses, marbelleros o marbellíes, el ánimo de continuar con su trabajo, probablemente, por lo que narras, amigo Fco.Javier, por suerte para tus lectores, fueras uno de ellos.
    En lo que a este ciudadano respecta, agradecerte sinceramente "tu granito de arena" en la consecución de este justo nombramiento.
    UN abrazo
    E. Martín

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  3. Buenos días, después de ilustrarme y congraciarme con su homenaje a Don Fernando Alcalá Marín, he llegado a una conclusión, ya sabe usted, D. Francisco, que la mente es libre.

    El ilustre Don Fernando cometió el error involuntario de tener esos apellidos y no los de Vargas y Llosa, Sevilla, De Mora y Aragón, o incluso el de Esteban y llamarse Belén, que todo llegará, y es que si no sales en Sálvame de luxe o te codeas con la Jet Set, eres demasiado vulgar para que se acuerden de ti.
    Que pena, ay Dios.

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  4. Me he alegrado mucho con la concesión del titulo a D. Fernando Alcala. Es triste que sea titulo postumo ya que hubiera sido magnifico haberselo podido dar en vida reconociendo su dedicación y amor a Marbella. Sin embargo me siento muy orgullosa de que un Marbellense haya sido el promotor de concederselo aunque haya llegado tarde. Felices Fiestas para ti y toda tu familia. Teresa Jimenez

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