Retazos de historia de Marbella
publicados en el diario Marbella Express
y otras reflexiones

martes, 29 de diciembre de 2009

El Archivero (Publicado el 28 de noviembre de 2009)




Siempre he sentido cierta veneración por los archiveros como custodios del pasado y del saber, sentados en el interior de un mundo tan hermético como misterioso, escondidos entre legajos, a la espera de un nuevo descubrimiento que eleve su figura a la categoría de personaje. Nunca finalizan su trabajo, Hoy será mañana Ayer y el ayer historia. Entre tanto papel sólo les queda espacio para el sentido común y una alta responsabilidad, la de guardar nuestra memoria.

En ocasiones, esa memoria queda maltrecha por el desprecio y el silencio cuando no sirve a los intereses de quienes la quieren dibujada a la medida, a la vez que ensalzada, mitificada y convertida en dogma cuando se pone al servicio del poder.

En nuestro país tenemos una larga tradición en manipulaciones históricas, quizá tan larga como la historia misma y aunque la historia pueda parecer un hecho irrefutable, hay encargados de convertirla en una opinión, un ariete del poder o del contrapoder, un paisaje tan subjetivo como ficticio, una irrealidad tan descabellada que incluso puede propiciar el genocidio, aunque la mayoría de las veces sólo queda en bravatas entre políticos, peleas de barrio entre vecinos o en manifestaciones de hechos diferenciales de nacionalismos caducos.

En días pasados he asistido atónito, -aunque conozca este corral de la política desde hace tiempo no termino de acostumbrarme-, a los ataques que ha recibido el archivero municipal, Francisco de Asís López Serrano, causados por la repercusión de un informe histórico sobre la colonia de San Pedro Alcántara, encargado por sus superiores del Ayuntamiento de Marbella, en relación al expediente de segregación de ese núcleo de población.

No podía creer que un historiador, que además es nuestro archivero municipal, fuera el objetivo de la ira desbocada de los independentistas de San Pedro. He oído amenazas de denuncias basadas en la figura penal de la prevaricación, aviso a navegantes sobre supuestas consecuencias –espero que ninguna física-, comentarios sobre la inoportunidad de haber redactado ese informe e incluso un reproche que me llamó la atención, pues decía que otros historiadores habían rechazado la propuesta de emitir ese informe y que no comprendía –el entrevistado- cómo el archivero podía prestarse a hacerlo.

Y ahí estaba el archivero, lejos de las sucias y enlodadas aguas de la política, ahora con el agua de la subjetividad hasta el cuello y con el barro de la estupidez hasta las botas, que creía que se limitaba a cumplir con su obligación como funcionario, como archivero y como historiador, él que siempre se había caracterizado y se caracteriza por su solvencia y rigor histórico, ahora convertido, bajo el fuego de la desbocada incontinencia verbal de algunos políticos, en antisampedreño, antiindependentista y, por supuesto, el peor mirado desde la colonia o más bien sólo por parte de ella pues los movimientos independentistas no suelen ser unánimes, en ocasiones ni son mayoritarios, los interesados en la política cada vez menos y los extremistas casi ninguno.

Su informe ha sido utilizado como arma arrojadiza, cargada de medias verdades, tanto por quienes se lo encomendaron –el Ayuntamiento de Marbella- como por quienes lo rechazan por no adecuarse a sus dictados y aspiraciones segregacionistas. Unos como otros parecen sentirse capaces de moldear la historia a su antojo, de leerla con los renglones torcidos, con derechos o sin derechos, de quitar o poner y en medio el archivero. Los historiadores nunca terminaremos de acostumbrarnos a los efectos perversos de las acciones políticas y sus secuelas.

Por todo esto, por tanta injusticia, porque sólo un político es capaz de descalificar a un historiador por historiar, porque los historiadores no debemos prestarnos a ese juego, quisiera mostrar mi mayor adhesión y ánimo al archivero, cuya brillante labor y dedicación desinteresada por el mundo de la cultura está resolviendo gran parte de las grandes deficiencias que sufre este municipio. Harían falta muchos Paco López.

6 comentarios:

  1. Ciudadano Francisco Javier.

    Te he descubierto al efectuar un comentario en el blog de "la-de-marbella" y veo, con sorpresa para mí, que me tienes incluido dentro de tus enlaces. Obviamente mi acción inmediata ha sido la recíproca.

    Aún cuando no he podido leer todo lo por tí escrito (tiempo al tiempo) enhorabuena por tu información y tu blog.

    Creo que dices muy bien cuando reseñas que solo un político puede descalificar a un historiador por historiar. Quizás sea por el mismo motivo que -perdón por la generalización- debamos descalificar a un político por no politizar.
    Debemos asumir, como tú bien comentas, determinada "manipulación" de la historia o, mejor dicho, de los puntos de vista en como ésta es contada. Pero, si el archivero municipal es "atacado" por el trabajo desarrollado, tanto por unos como por otros, es lógico inclinarse a pensar que la razón está de su parte.

    Me pregunto ¿por qué es tan difícil convivir y asumir nuestro pasado?. Decimos -quizás con boca demasiado grande- que la sabiduría y la experiencia está en nuestros mayores y, sin embargo, nos olvidamos muy rápido de sus ideas cuando estos ya han desaparecido. Es decir, nos olvidamos de nuestra historia.
    No quiero extenderme (más bien sí me gustaría con un buen café)porque el tema da para una buena charla a la que, por mi parte, estaría invitado el "político".
    Un abrazo ciudadano. Ha sido un placer.
    http://ventanademarbella.blogspot.com

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  2. Hola Francisco Javier,
    También he descubierto tu blog desde el blog de la-de-marbella, una grata sorpresa encontrar un lugar donde leer sobre nuestra Historia, algo que me encanta; ya te he enlazado en mi blog, y espero venir a disfrutar de tus escritos.
    (estudio Hª del Arte en la UMA) así que ya tienes una adicta.
    Un saludo.
    Maru

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  3. Yo animo a Francisco Lopez,el Archivero, a que siga siendo independiente le pese a quien le pese. Y en cuanto al comentario de José Manuel, al que aprecio y sigo en su blog,creo que en historia solo se puede matizar bajo el punto de vista propio. Manipular o lo que yo entiendo por manipular es cambiar el estado de los hechos, las cosas y las personas y eso es otra cosa. Cada historiador dará su propia visión con sus matices sobre lo que fue, pero los hechos son los hechos y eso no se debe cambiar. Como ves, los blogeros estamos contentisimos con tu blog y sera muy interesante el debate que abramos en diferentes temas. (Gracias por seguirme, no tenía ni idea)

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  4. Lo véis, como la propuesta del café se hace necesaria.
    Una insignificante matización. Cuando he mencionado en mi comentario la palabra "manipulación" la he entrecomillado. Por lo tanto admite, más bien requiere, ampliación de comentario. O sea, charla y café... jajaja

    Un saludo, ciudadano y un besazo (m´ças bien serán dos) tanto para Maru (ciudadana artista) como para "mi" querida la-de-marbella.

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  5. Bueno, después de leer la entrada, me uno a vosotros en la reivindicación y el deseo de que se haga justicia y animar a Paco Lopez, decirle que no está solo, todos los marbelleros conocemos su labor.
    José Manuel Beltrán, gracias por los besos, igualmente a todos, (mi padre era muy besucón, y me lo has recordado).

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  6. Perdonad la tardanza en mi contestación. Estoy de acuerdo con vosotros hasta en lo de la "manipulación" es motivo de un largo e intenso debate sin duda.
    Paco López es buena persona y por eso ha sido vapuleado, por otras (personas) que no son tan buenas.

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