domingo, 9 de mayo de 2021

EL CORDEL DEL CAMINO DE LOS PESCADORES. PUERTA VERDE DE MARBELLA A RONDA

Vista del Pantano de la Concepción desde el Cabrero

Ayer decidimos emprender la aventura de ir andando a Ronda por el antiguo Camino de los Pescadores. Para mi fue, además de una actividad deportiva, un acto de reivindicación de su memoria. Ahora que se utiliza como lugar para la práctica de senderismo, ocio y contacto con la naturaleza, se suele olvidar su intensa historia.

Gracias a Carlo, Alberto y Alex por esta bonita jornada.



El Camino de los Pescadores fue una de las arterias de comunicación fundamentales con el interior de Andalucía en el pasado: “y los que vienen por el camino de Ronda son de Ronda y de Olvera y del Haraal y de …y de Osuna y de Marchena y de otras muchas partes”.

Junto a este cordel había otro el de los Pescaderos, con el que no hay que confundirse, que partía pasado arroyo Segundo y el ventorrillo de Cano en dirección a Ojén pero que hoy queda fuera de esta narración.


De Marbella salía el pescado y a Marbella venían los productos que no teníamos. De hecho, la ciudad tenía un privilegio concedido por los Reyes Católicos por el que no se permitía sacar pescado sino era a cambio de bastimentos como se afirmaba a mediados del XVI: “Y que esta es renta que los Reyes Católicos hizieron merced a los propios de Marvella que es la mayor y más prinçipal que en ella ay por razón que los que vienen por pescado an de traher carga de bastimento al alhóndiga de Marvella e toman sal y alvalá de cómo trajeron carga e pagan los derechos a los propios”. Era la Renta Mayor “la qual se llama la renta mayor y se arrienda por cien mill maravedís”.

Vista de Sierra Blanca desde el Cortafuegos

Marbella tenía problemas de abastecimiento de productos esenciales por lo que para mantener la ciudad era imprescindible cuidar los caminos de pescadores en buenas condiciones y los tratos con los arrieros con las mejores ventajas porque “lo qual a sido y es cabsa de no se poder sustentar y alimentar, porque por ser la tierra tan estéril de pan…”.

Los arrieros eran fundamentales “porque los harrieros que a la dicha çibdad bienen por pescado traen al halhóndiga de la dicha çibdad cargas de trigo y de harina y zevada y otros mantenimientos”.

Virgen de la hornacina del Puerto de la Fuenfría

Iniciamos el camino desde la urbanización Los Pinos del Ángel, aunque los arrieros lo iniciaban desde la ciudad, todo por evitar la intensa urbanización de la zona, justo donde un cartel señala el inicio de la actual pista de la Puerta Verde de Marbella.

El viaje se solía hacer de noche y en verano: “y por el peligro que an de ríos de inbierno en medio en el camino y riesgo de moros, mayormente en berano ques quando los moros más continamente corren y los harrieros caminan de noche y por la misma razón los harrieros de Ronda, porque de Ronda a Marvella ay una jornada de siete leguas y no más de un río en el camino”. Como testimonio de este trayecto han quedado numerosos abrevaderos y descansaderos que son un regalo sobre todo cuando aprieta el calor como sucedió ayer.

Abrevadero de Conejeras

A cinco kilómetros del punto de partida cuando se llega a los restos de la cancela de entrada a la finca Los Rincones –Los rincones de Machalajachina- (https://marbellenses.blogspot.com/2019/05/los-rincones-de-machalajachina.html) puedes optar por dirigirte a la izquierda para subir por la cuesta del Meliche o seguir recto, como hicimos nosotros, por el camino del Cabrero, zona abierta y con espectaculares vistas al pantano, Sierra Blanca y el mar. Tras pasar por la casa y el corral de cabras a un kilómetro y medio aproximadamente aparece en una curva la fuente del Cabrero que tiene agua todo el año.

Área recreativa de la Fuenfría

Seguimos ascendiendo hasta que, a los diez kilómetros del punto de partida, nos incorporamos al camino del Meliche y paramos a repostar en el merendero del mismo nombre.

Meliche es un nombre rotundo, tiene fuerza pero sobre todo una gran historia de la que existe abundante bibliografía pero me quedo con los trabajos de Catalina Urbaneja Ortiz sobre este personaje. Fue uno de los líderes moriscos en la rebelión iniciada en 1569, convertido en Monfí y terror de los cristianos hasta 1578, que era propietario de estas tierras dedicadas principalmente a la vid para la producción de pasa de lejía. De hecho en algunas de estas laderas aún pueden apreciarse restos de bancales un tanto desfigurados por el paso del tiempo.



Seguimos ascendiendo hasta el segundo merendero, denominado de Venta Quemá, donde, de nuevo, una bifurcación nos obliga a decidir el camino. El de la derecha nos acerca al archiconocido Castaño Santo, sobre el que tantas leyendas se han escrito y que ahora sufre tanta degradación por su abandono y por el inexorable paso del tiempo, pero al ser un camino más largo y transitado por numerosos vehículos a motor que te llenan de polvo hasta las entrañas, decidimos tirar por el cortafuegos que nos lleva a un camino mucho más plácido, de exuberante vegetación que termina en un cruce con el camino principal del Castaño y Puerto de la Refriega.

Desde el cruce, una última subida nos permite acceder al puerto de la Fuenfría donde una hornacina con una Virgen con el niño Jesús en brazos nos recibe.

Fuente de Huerto Malillo

El descansadero de la Fuenfría es un regalo para los sentidos, que espacio tan bonito, con esa fuente de agua fresca y revitalizadora. En este lugar descansaron las tropas del Duque de Arcos cuando salieron de Ronda en una de los últimos episodios de la Guerra contra los Moriscos. La toponimia, Plaza de Armas, Fuerte de Arboto, Puerto de la Refriega, nos traslada a un escenario bélico, una suerte de trauma de la memoria que ha quedado enquistado en los lugares donde sucedieron los hechos.

Tras beber y comer en la Fuenfría continuamos hacia el área recreativa de las Conejeras donde un buen pilón ayudó a refrescarnos. Comenzaba a apretar el calor y el agua se convirtió en algo imprescindible. Desde este abrevadero se inicia un bonito camino que cada vez nos acerca más a nuestro objetivo en dirección, tras cinco kilómetros, a la Fuente de Huerto Malillo, manantial que proporciona al arroyo un caudal permanente de agua. Desde aquí el Arroyo Carbonera pasa a llamarse Río Grande.



Ronda está cada vez más cerca. Tras subir a un cerro la divisamos a lo lejos. La ruta habitual del cordel suele continuar hacia el norte y terminar junto al parque de Bomberos de la ciudad, nosotros quisimos hacer una variante, mucho más bonita por el carril que va paralelo al arroyo de los Linarejos. Entramos en zona cientounera, lo sabemos por las miles de huellas que han quedado fosilizadas en el suelo. Nuestro objetivo es entrar de forma triunfal por el arco de Felipe V. Así que tras cruzar la carretera entramos en zona urbana. Nuestra meta está cada vez más cerca.

Huellas Cientouneras

Tras 48 kilómetros y 1776 de desnivel positivo, el paso por el Puente Nuevo tiene algo de épico y un punto de emoción, la misma que debían sentir los arrieros que habían logrado sobrevivir sin ser asaltados por bandoleros o atacados por lobos. Hoy ya no quedan ni los primeros ni los segundos. Uno de los últimos asaltantes fue Flores Arrocha que en 1933, tras ser abatido, fue trasladado su cadáver en burro a Marbella.

Arco de Felipe V

Este camino de Pescadores debe formar parte de nuestra historia y es necesario recordarlo y cuidar su memoria y así poder explicar que hubo un tiempo que la subsistencia dependía de ellos.

https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/el-cordel-del-camino-de-los-pescadores-puerta-verde-de-marbella-a-ronda-72539049

4 comentarios:

  1. Soberbia crónica Francis, como todas las que haces. Enhorabuena. Juanlu.

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  2. Preciso y precioso relato. Todo un placer leerlo (y trasladarnos automáticamente al lugar y a la Historia)

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  3. Gracias por la aportación a nuestra historia

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  4. Gracias Paco, a ver si algún día puedo hacerla y disfrutar de la belleza de nuestra montaña. Gracias por la crónica-relato, eres muy grande!

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